
Anochece y la oscuridad
azota mi alma
esconde las angustias nocturnas
de mujeres que algún día
soñamos con amores
En todos los hombres y en todos los cuerpos
se nos reveló el aroma que conjuró un presente solitario
Eyaculamos el vacío, en rincones olvidados
y ásí juganos
a las diosas-madres
a las putas-madres
a las solas-madres
y ya no se borrarán las marcas en el cuerpo
del último amante que pasó altivo
y yo me pregunto hoy
Amor,
En qué cuerpo, que no es el mío
escupes el veneno de vanidades y frustraciones pasados
En qué cuerpo podré yo
reconocer tu pestilente paso
que arrasa como la muerte
Qué pupilas se estritecen hoy, cuando tú ya no estás presente
¿Escribirás algún día un poema que lleve mi nombre?
o como un loco obsesionado
seguirás diciendo -te amo- junto al mar, a la mujer extranjera.
Después de todo
en la hora de mi calvario
anuncié tu nombre
y tú impávido imaginaste que no lo escuchabas.
Quisiera en venganza
estrangular la serpiente que rejurgita tu aroma
Aniquilar las casta azulada
que envanece tu existencia
Obsequiarte amnesia perpetua
de bosques, héroes y lluvias
que adorna tu recuerdo
Arrancar de los calendarios infinitos
el27 del mes que ensombreció mi vida
y al fin cuando ya no quede nada
remover de las cenizas
el perfume de tu recuerdo.