7/18/2006

SUEÑOS

anoche, soñé contigo....
amanecí como antes en tus brazos
sentí tu susurro en mi oído diciéndome te amo. anoche soñe contigo
y la bestia escarlata que te posee,
aún no te había visitado
tu cuerpo no olía a azufre
ni tus ojos encendían las almas anoche soñé contigo...
y aún eras el hombre que conocí,
aún te admiraba
jugueteabas con dulzura el diccionario de tus palabras. Anoche soñé que aún era posible,
que existía un lugar común donde ambos nos amábamos.
donde las palabras no hacen daño. Anoche me encontré con mis sueños...

6/28/2006

DE POLVOS Y OTRAS COSAS

Sucede que anoche me pasó algo increíble, al oído y en medio de un polvo clandestino el sujeto en cuestión me dijo _me calientas_ eso era de esperarse, pero lo que vino después fue lo excepcional, siguió hablando y dijo –tú haces que se me pare y no siempre pasa eso- y ahí choque con toda la tradicional historia machista, y entre ahorcajada y ahorcajada, me preguntaba si el gil, al que me estaba tirando sería bien hombre o demasiado viejo para estos estertores. Y allí seguía yo, preguntándome, quién diablos me había metido en esa locura. Sin embargo, no hice más que mirarlo para darme cuenta que estaba puro hueviando, su carita borracha, drogada, me inspiró ternura. Lo ví como Nicolás Cage en Leaving in Las Vegas, tan borracho que no se daba cuenta que se estaba matando, risueño me decía que el día había sido un largo aperitivo, y a mi se me partía el alma, sabiendo que hace rato que veníamos tomando como condenados. Entonces, me repetía arranca cabra, que soldado que arranca sirve para otra guerra, esta no la pasas dos veces. Porque encontrarse con un alcohólico en la vida es mala suerte, pero dos ya es karmático. Pero su infante postura me enlazaba contrastando con la vanidosa idea que tenía él mismo de su existencia. Yo jugaba a hacer que le creía, lo groso, lo bacán, sabiendo en el fondo que era más huérfano que toda la Latinoamérica unida. Y que más encima ni el mismo cachaba lo que le pasaba. De alguna forma parece que me voy a ir quedando, porque la costumbre de sacerdotisa no se me quita, si hay que apechugar apechugamos en todas, porque así somos las mujeres de mi patria. Y eso que por fin había encontrado uno de mi gusto ( tirado para el lado de la cultura, poeta creo) pero otra vez voy a tener que cargar con él. Porque alcohólico culto o ignorante, sigue siendo lo mismo al fin y al cabo, igual un curao. Pero, él es tan tiernecito, que como la mina de la película, me arriesgaría a quedarme un ratito al lado, aunque no se le pare mucho, total si lo único que yo quiero es que me hagan cariñito.

6/19/2006

HERENCIA

Me quedé enmudecida, Con el rostro ahuecado… En silencio. Los dedos me sobran y no puedo escribir una sola palabra Ni una lágrima, se desliza por mi cara. Los ojos yertos. Petrificada veo la vida pasar por mi ventana. Recorro un camino desviado, Un espacio en blanco en las horas del tiempo. Remedo absurdo, De la vida que me amenaza con continuar. Inerte, Me entrego a tu ausencia
Agazapada en el caparazón de la tristeza

6/02/2006

PROFECIA

Me niego a tu aroma y tu cuerpo traicionero Abriré las piernas sangrando Para expulsar la inmundicia que depositaste dentro. Nunca, nunca más Verás el color de mis ojos Nunca, tocarás mi cuerpo Ni recibirás mis manos tibias masajeando tu espalda Jamás reencontrarás la cordura En este cuerpo herido. Jamás, atraparás la calma En tus noches de fantasmas Nunca, nunca más…

5/27/2006

OLVIDO

Anochece y la oscuridad
azota mi alma
esconde las angustias nocturnas
de mujeres que algún día
soñamos con amores
En todos los hombres y en todos los cuerpos
se nos reveló el aroma que conjuró un presente solitario
Eyaculamos el vacío, en rincones olvidados
y ásí juganos
a las diosas-madres
a las putas-madres
a las solas-madres
y ya no se borrarán las marcas en el cuerpo
del último amante que pasó altivo
y yo me pregunto hoy
Amor,
En qué cuerpo, que no es el mío
escupes el veneno de vanidades y frustraciones pasados
En qué cuerpo podré yo
reconocer tu pestilente paso
que arrasa como la muerte
Qué pupilas se estritecen hoy, cuando tú ya no estás presente
¿Escribirás algún día un poema que lleve mi nombre?
o como un loco obsesionado
seguirás diciendo -te amo- junto al mar, a la mujer extranjera.
Después de todo
en la hora de mi calvario
anuncié tu nombre
y tú impávido imaginaste que no lo escuchabas.
Quisiera en venganza
estrangular la serpiente que rejurgita tu aroma
Aniquilar las casta azulada
que envanece tu existencia
Obsequiarte amnesia perpetua
de bosques, héroes y lluvias
que adorna tu recuerdo
Arrancar de los calendarios infinitos
el27 del mes que ensombreció mi vida
y al fin cuando ya no quede nada
remover de las cenizas
el perfume de tu recuerdo.

5/22/2006

La humedad de mis carnes
brota, profunda exigente.
Emana de la voracidad de tu ausencia
mientras busco tu boca que desaparece, incluso de mis recuerdos.
Solicito entonces un nuevo cuerpo,
que contenga esta alma vacía.
que sacie el deseo, que limpie la sangre vertida.
Un cuerpo que me embruje hasta el olvido.
saciándome hasta la madrugada.
Responderé así a tu falta, a tu silencio,
a tus palabras inconclusas,
montaré otros cuerpos, otros hombres,
magnífica.......... fortalecida

5/17/2006

Para Ambrosio

Me encontraba sola por siglos En una morada de tierra y raíces asombrada observaba mi cuerpo deshacièndose entre humus y vegetación tanto tiempo sosteniendo recuerdos, viviendo de la memoria de lo que no tuve. El darme a tu cuerpo es la respuesta al llamado de tus manos extendidas es la fuerza que me atrae irremisiblemente, al pene que atraviesa, hasta mi sistema sanguíneo. y yo lo recibo como una larga caricia de savia y vida. como un abrir de pétalos un estremecimiento de hojas porque solo así lo tengo. me dice -amor- me llama por mi nombre y está conmigo. Porque cuando atraviesa mis túneles centenarios despierta la humedad guardada y me extiendo a esta nueva piel. soltando mi cabellera, para amanecer en un largo orgasmo que explota en mi cerebro. Todo para ti Ambrosio que buscas abrigo entre mis piernas, embrujándote con el olor de mi sexo, que me abres de un tajo un arañazo seco (casi indoloro) tus dedos exprimen haciendo fluir el jugo placentero rompiendo la tensión externa de los delicados pliegues igualando al llanto, liberando, al fin, mis cuidadas lágrimas retenidas en aquel mundo donde soy la mujer poderosa y dónde sólo tú sabes la infinita pequeñez de mi existencia. Pero, yo no puedo penetrarte ni oler tu perfume salobre aunque sé que fluyo en tu sangre cada uno lucha solo, contra el miedo y la tristeza eres un animal herido y sin plemente en tu aullido me hermano contigo. Te pierdo, sin embargo, cuando la vida florece en tus ojos tristes y extraviados en tu cuerpo esquivo que no abraza y en esta casi la hora de mi partida adormecido te acuestas en silencio lejos de lo que fue mi guarida.